Los que pasaron desapercibidos : Detalle Artículo Family - Inalde

Inalde - Busines School - Universidad de la Sabana

Los que pasaron desapercibidos

19 de septiembre de 2017
Los que pasaron desapercibidos

Se hicieron grandes preparativos para recibir al Papa; hubo multitudes, colas y los fieles hicieron muchos sacrificios para verlo, así sea de lejos. Está bien y es entendible. Sin embargo, quizás en la misma multitud hubo muchas personas que merecieron el mismo o mayor homenaje y que, no obstante, pasaron desapercibidas.

Artículo para Portafolio

Una cosa sorprendente del cristianismo es la valoración que hace de las personas. Eso lo comprendí un día que me di cuenta de que en tiempos del emperador Augusto, tan importante que un mes lleva su nombre, amo y señor del mayor imperio de su época, rodeado de ejércitos y riquezas, tiempos en los había personas como Séneca, considerado el máximo representante del estoicismo o Herón de Alejandría, quizás uno de los mayores inventores del mundo antiguo, en ese justo momento la persona más importante del mundo no era ninguno de ellos, sino una jovencita pobre que vivía en una de las provincias lejanas de Roma, que no escribió nada, ni inventó nada, ni destacaba por algún título nobiliario y que si la hubiéramos visto montada en un burro o llevando agua no nos hubiera causado mayor impresión, ni siquiera su nombre, María.

El cristianismo nos indica que muchas de las cosas que valoramos no son realmente tan valiosas como creemos. Es muy posible que en un aula la persona más importante no sea el profesor, por sabio que sea, ni los alumnos brillantes del salón: puede ser perfectamente un estudiante tímido de regulares notas. Es muy posible que la persona que merezca mayor respeto o admiración no sea la ganadora de un premio internacional, o la autora de alguna gran obra de arte, sino, quizá, su ayudante, su sirviente, su hermano. Es muy posible que la persona más meritoria o más heroica no sea la condecorada, sino la que murió en silencio, sin aspavientos ni ceremonias.

Es probable que el título de Papa nos impida ver al padre Bergoglio que caminaba relativamente desapercibido por los suburbios de Buenos Aires, como también lo es que la más valiosa etapa de nuestra vida no haya sido aquella en la que logramos, finalmente, aquel alto salario, o aquel puesto de mando, o aquel reconocimiento, sino mucho antes o mucho después. Tal vez lo más valioso que hagamos en esta vida pase desapercibido para los demás e incluso para nosotros mismos.

El cristianismo nos enseña que, en medio de la Misa del Papa, es posible que la persona más importante de todo el evento esté justamente a nuestro lado. Cuán profundamente nos equivocamos al juzgar a los demás y a nuestros éxitos.

comments powered by Disqus

Archivo

Consulte todos los artículos publicados por INALDE Business School en diferentes medios.

Otros artículos

Contacto

Formulario de Contacto
Correo: inalde@inalde.edu.co
Teléfono: (571) 861 4444
Dirección: Km. 7, Autopista Norte, Costado Occidental
Chía, Colombia