Inalde - Busines School - Universidad de la Sabana

Inteligencia Emocional, factor diferencial en las familias empresarias

19 de noviembre de 2012
Inteligencia Emocional, factor diferencial en las familias empresarias

Si bien el concepto inteligencia emocional fue presentado por Daniel Goleman, en su libro inteligencia emocional en 1995, hasta hace poco, las organizaciones han otorgado la importancia que realmente tiene este concepto en aspectos como clima organizacional, trabajo en equipo y desempeño orientado a resultados económicos.

Artículo publicado en la Revista Intuición y Formación (Argentina)

El objetivo de este artículo es presentar cómo la Inteligencia Emocional puede llegar a ser un factor clave para los directivos y sus organizaciones, ya sean estas empresas familiares o no; ya sea para construir una armonía familiar y social y/o para obtener un desempeño económico que permita continuar la gestión empresarial.

¿Qué es la Inteligencia Emocional (IE)?

Este término es definido por Daniel Goleman como las aptitudes para reconocer y regular las emociones en nosotros mismos y en los demás.

Según Goleman, se pueden analizar estos conjuntos en los que se agrupan las competencias de Inteligencia Emocional como son: Conciencia de uno mismo, conciencia, social, autogestión y gestión de las relaciones, como se observa en el siguiente cuadro:

En las investigaciones realizadas por el grupo de Empresa Familiar de INALDE, Business School, Universidad de La Sabana, hemos encontrado algunas familias con dificultades individuales de sus integrantes en la comunicación, trato entre hermanos y primos, arrogancia y autoestima; aspectos fundamentales que alejan al individuo de la empatía necesaria para alcanzar mejores relaciones personales, familiares y profesionales.

Usualmente, la inteligencia emocional es un aspecto que se ha dejado de lado en las empresas, y más en las empresas familiares, ya que se tiende a confundir inteligencia emocional con incluir emociones en las decisiones. Esto podría ser analizado desde otro punto de vista: un síntoma de contar con una adecuada inteligencia emocional es tener la capacidad de controlar las emociones, sin tener que reprimirlas ni olvidarlas, ya que sicológicamente este tiene un efecto adverso en la persona y en sus relaciones con los demás y más aún cuando de organizaciones familiares se trata.

La falta de IE en un miembro de familia puede tener consecuencias en la familia entera así como en la empresa. Por lo tanto, la pregunta es ¿Cómo mejorar la inteligencia emocional?

Tanto Kets de Vries como Randel Carlock (2007) practican la terapia de grupo como herramienta para ayudar a las familias empresarias en este tema. A través de esta terapia, los miembros de estas familias pueden empezar a desarrollar altos niveles de inteligencia emocional percibidos mediante:

  1. Habilidad de comunicación: la cual permite incluir puntos de vistas de las demás personas.
  2. Empatía.
  3. Humildad.
  4. Liderazgo con IE: La inteligencia emocional de los líderes tienden a generar mejores miembros de equipo, más efectivos y motivados entre ellos mismos (Kets de Vries, 2007).

Modelo de Inteligencia Emocional aplicado en las Familias Empresarias

Fuente: Grupo de Investigación Empresa Familiar, INALDE Business School, 2011.

Si las empresas familiares pretenden que su legado transcienda de generación en generación, el reto está en pensar cómo modificar los comportamientos y orientarlos hacia comportamientos basados en IE.

La pregunta es cómo preparar a los futuros directivos y sucesores para afrontar este proceso de transformación hacia comportamientos emocionalmente inteligentes. En este proceso de formación se debe tener en cuenta que el componente Inteligencia Emocional debe ser aplicado y perfeccionado en cada uno de los ámbitos de las empresas familiares, como se presenta en el Modelo de Inteligencia Emocional Aplicado a las Familias Empresarias (Pág. 76).

El análisis y aplicabilidad de este modelo a las familias empresarias debe ir acompañado previamente con una autoevaluación personal sobre la inteligencia emocional de cada miembro familiar. Este es un primer paso para reconocer las fortalezas y debilidades como individuo y continuar con el paso hacia una Inteligencia Emocional Grupal.

Cambios en las habilidades y competencias

Durante años el Coeficiente Intelectual CI ha gobernado como la capacidad que debe tener un directivo para resolver diversas situaciones en las organizaciones. De esta forma, ha sido usual que las personas relacionadas con aspectos directivos buscaran ser formadas en habilidades técnicas que permitieran mejorar su CI. No obstante, se ha empezado a profundizar en otro concepto: la Inteligencia Emocional, el cual está rompiendo paradigmas en el campo de la dirección de empresas, ya que la IE le permite a las personas reconocer los sentimientos de los demás y regular los suyos, en relación con los demás. Por lo tanto, cada vez son más los directivos que se acercan a las universidades con el fin de perfeccionar sus habilidades para dirigir personas y organizaciones.

El cambio de los entornos exige cambios en las habilidades y competencias en las organizaciones. Cuando la economía era cerrada, lo fundamental se enfocaba en la construcción de organizaciones jerárquicas a bajos costos, con procesos estandarizados. Con la apertura de los mercados, la incertidumbre es el factor predominante, colocando de relieve la adaptación de las empresas a los diferentes sectores y nichos de mercado. Esto hace que sea necesario confiar en las personas. Hoy en día cobran más importancia factores como la confianza y la motivación de los colaboradores, más que el control del personal, como era usual en tiempos pasados. Estas nuevas habilidades se basan en la IE mucho más que en el CI.

Desde el punto de vista de las empresas familiares, en muchas ocasiones, las familias se han acostumbrado a tratos despectivos que afectan su unidad y armonía. La ausencia de una IE en este tipo de empresas no sólo afecta su ámbito familiar, sino también genera consecuencias en los ámbitos corporativos y patrimoniales. Por esto, las empresas familiares son las primeras llamadas a fortalecer la IE de sus miembros, ya que ésta les permitirá desarrollar habilidades como unidad, armonía, servicio al cliente, construcción de legado, todas ellas características de la competitividad de estas empresas.

Gerentes, Empresarios familiares y no familiares, los invito a reflexionar y trabajar sobre las causas por las cuáles se puede llegar o no a tener una inteligencia Emocional en cada uno de los ámbitos de su empresa. Espero que estas líneas sirvan de base para iniciar el proceso de fortalecimiento en sus familias y en sus empresas, reflexionando sobre esta pregunta: ¿Qué otras metas podríamos alcanzar si nuestra familia tuviera más IE?

Gonzalo Gómez-Betancourt
Director del Área Family Business
INALDE Business School

Archivo

Consulte todos los artículos publicados por INALDE Business School en diferentes medios.

Otros artículos

Contacto

Correo: inalde@inalde.edu.co
Teléfono: (571) 861 4444
Dirección: Km. 7, Autopista Norte, Costado Occidental
Chía, Colombia