‘El despertar de India y las oportunidades de negocios para Colombia’ : Detalle blog - Inalde

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‘El despertar de India y las oportunidades de negocios para Colombia’

‘El despertar de India y las oportunidades de negocios para Colombia’

A continuación, presentamos un resumen de la conferencia del Dr. Eugenio Viassa Monteiro. Él no solo habla sobre India y su acelerado crecimiento en los últimos años, sino que lo destaca como un país para tener en cuenta en esta época de globalización de mercados.

Hablar del despertar de la India significa que la India estuvo dormida. Y así fue: estuvo dormida por muchos siglos (desde la colonización inglesa hasta hace muy poco). Es por eso que solo desde hace unos 10 o 12 años se empezó a hablar nuevamente de este país.

Pero, ¿India fue siempre pobre y miserable? William Dalrymple, autor escocés, aseguraba que en 1600 la India producía el 22,5% de la riqueza mundial -más de una quinta parte y lo mismo que producía toda Europa-, mientras que el Reino Unido producía 1,8%. En 1870, la East India Company cedió su poder a la corona británica y tan solo unas décadas después la India estaba reducida a hambre, pobreza y privación. Entonces, el Reino Unido ya producía 9,1% de la riqueza mundial.

Otro autor, Angus Maddison, decía que en 1600 India producía el 22,6% de la riqueza mundial -lo mismo que producía Europa- y que en 1952, años después de la independencia, India solo producía el 2,3% de esa riqueza mundial. Naturalmente, el perfil de la riqueza en 1600 y 1952 no era el mismo, pero es una realidad que los portugueses llegaron a India no porque fuera un país paupérrimo. Fueron porque había un comercio muy pujante donde se negociaban especiería, sedas, etc. Sin embargo, quedó sumida en la miseria y el hambre.

Desafortunadamente, las desgracias nunca vienen solas. Cuando la dinastía Nehru-Gandhi logró la independencia, quiso implantar el modelo Socialista Indio, pensando que el socialismo era la solución para los males del país. No obstante, contrajo más males porque, habitualmente, el socialismo obliga a una gran burocracia. Y la burocracia lleva, fatalmente, a una corrupción muy profunda que todavía está viviendo la India.

En ese período, del 50 hasta el 91, las tasas de crecimiento de la economía India fueron absolutamente irrisorias: menos del 3% para un país que ya era muy pobre porque los ingleses lo habían dejado en esas condiciones. Así que en 1991 Narasimha Rao, el primer ministro en ese entonces, al darse cuenta de que no tenían dinero para comprar lo necesario, y más porque la Unión Soviética había derribado las barreras y ya no hacía trueque de materiales por materiales sino que pedía dinero en dólares por el petróleo que le compraba India, tuvo que recurrir al IMF, International Monetary Fund (Fondo Monetario Internacional, FMI).

Gracias a Dios esta decisión fue muy buena para India. Al abrirse la economía y generarse una competencia interna, se acabó con muchas licencias que eran necesarias para cualquier emprendimiento industrial; llegaron empresarios muy buenos y la economía se disparó rápidamente.

Ahora, antes de decir qué pasó después, voy a contarles cómo es India actualmente: es una república democrática, con 1.265 millones de habitantes y una expectativa de vida de 66 a 67 años (ha ido en aumento, puesto que cuando se logró la independencia, la expectativa era muy baja).
La mortalidad infantil sí es una gran vergüenza y se da, sobre todo, en zonas rurales.

La India es un país muy joven: 26,2 es la media de la edad. Para darles una idea, Colombia también es bastante joven: 32-33 años, mientras que China, Estados Unidos y Europa, están envejecidos. La media de edad en Europa es de 40 años.

Por otro lado, Harvard Business School acuñó un término que es el dividendo demográfico. Es decir, que la demografía podrá dar buenos dividendos a plazo, pero solo si la gente tiene educación, salud y trabajo. Si no, no es un dividendo sino un pasivo para el país. Por eso, la India está trabajando muchísimo para dar educación a todos, para expandir la salud, y para crear empleo.

En India no hay lenguas oficiales, pues se hablan muchas, y tiene religiones muy variadas, aunque predomina la hindú y la cristiana. Los católicos son muy pocos, solo un 1,9% de la población, pero hacen una labor social impresionante. No fue solo la madre Teresa de Calcuta, quien hizo cosas maravillosas, sino toda la Iglesia Católica.

En cuanto a la economía, la fuerza laboral es de 500 millones de personas y hay una tasa de desempleo de 10,7%; la mayoría de la población es rural (el 66% vive en aldeas), el producto per cápita es de US$1.660, equivalente a 3.600 en paridad de poder de compra, y más del 25% de la población vive bajo el nivel de pobreza, con menos de US$1 por día.

Por su parte, la agricultura contribuye a la riqueza solo en 16,2%, pero emplea el 52% de la población activa, que recibe muy pocos ingresos. La industria produce el 29% de la riqueza y emplea al 14% de la población (los que trabajan en este sector ganan bien). Y en cuanto a los servicios, equivalen al 55% de la riqueza y emplean al 24% de la población. Actualmente se está adelantando un trabajo inmenso para llevar al 52% para los sectores de industria y servicios, pero si las personas no tienen mucha instrucción, es difícil trasladarlas a dichos sectores.

Por eso, en el despertar del año 1991, lo que más se desarrolló rápidamente fueron los servicios de información y tecnología, pensando en la importancia de una excelente preparación. Los Indian Institute of Technology, por citar un ejemplo, son institutos de ingeniería catalogados entre los más top del mundo.

Voy a contar una pequeña anécdota. Hace tres años concurrieron a los Indian Institute of Technology 452.000 candidatos que se prepararon durante un año para someterse al examen de admisión, pero solo había 11.000 plazas.

Y como los estadounidenses son muy curiosos con respecto a la India, en parte porque están impresionados con los ingenieros indios que trabajan en su país, enviaron a algunos medios a entrevistar a los profesores y antiguos alumnos de los institutos para saber por qué eran tan buenos.

Un padre de familia contó en una de esas entrevistas que su hijo no había podido entrar a uno de los institutos, por lo cual el periodista indagó sobre dónde había estudiado su hijo entonces. La respuesta fue sorprendente: “Como no consiguió entrar al IIT de India, ahora está becado en MIT”.
Resulta que la población es muy grande, más de 1.200 millones de personas, así que con que solo un porcentaje del 2% sean muy inteligentes, eso ya habla de un millón de indios brillantes.

Ahora, en cuanto a infraestructura, esta ha mejorado mucho. Hay aeropuertos muy modernos, como el de Bangalore, Nueva Delhi y Bombay. El de Nueva Delhi era considerado, hasta hace poco, el segundo más moderno del mundo. En total, existen 250 aeropuertos (22 de ellos internacionales, debido al turismo) y serán 500 en 2020.

Sin embargo, muchos productos agrícolas se están desperdiciando, debido a los largos trayectos por carreteras deterioradas.

El sistema financiero es muy bueno y moderno. Basta decir que los presidentes de los mejores bancos del mundo son indios.

La enseñanza, en general, es normal. Hay 504 universidades, pero son pocas para la India, así como 26 facultades o colleges tampoco son suficientes. or ahora, hay muchas varias extranjeras intentando establecer alianzas con entidades locales para crear muchas más universidades. Desde luego, las facultades también son muy selectivas, como son los Indian Institute of Technology o las Indian Institute of Management. Así mismo, está el Indian Institute of Science, fundado por el grupo Tata, destacado por su gran calidad en investigación y por tener en su haber algunos premios Nobel.

Igualmente, los médicos indios tienen muy buena formación. Si ustedes van a cualquier buen hospital norteamericano, encontrarán en cada departamento un médico indio haciendo una consulta, porque allí, cabe destacar, sí funciona la meritocracia. Pero, con este panorama, ya sería hora de que también E.U. ayudara a India a desarrollar más personas, porque ellos solo están aprovechando el producto final.

En ese mismo aspecto de la salud, es extraordinario ver cómo en pocos años se crearon una serie de hospitales de gran categoría. Por ejemplo, una cadena que se llama Apollo Hospitals of India tiene 54 hospitales y anunció, recientemente, la construcción de 200 hospitales pequeños, puesto que hay pocos médicos en las zonas rurales y muchos en las zonas urbanas.

Ahora, como consecuencia de toda esta enseñanza hay, de hecho, un dominio muy grande en el desarrollo de software. Hay mucha inversión en IT, en Business Process Outsourcing (BPO), y en los sectores financiero y de seguros. Así mismo, la biotecnología y el sector farmacéutico están muy desarrollados (un 30 o 40% de los medicamentos genéricos de todo el mundo son hechos en este país asiático). En India se hace investigación propia y hay 75 fábricas certificadas por la Food And Drug Administration, que venden para todo el mundo y a costos muy bajos.

El año pasado, las personas que fueron a India para ser tratadas médicamente u operarse del corazón facturaron US$2,5 billones. Además, hay disponibilidad de especialistas en cualquier rama, porque a la gente le gusta estudiar y especializarse.

Esto es solo para decir que India sí tiene saber, y desde mucho antes de que llegaran los ingleses. No en vano, hay tantos Nobeles indios.

Leí hace poco que el 93% o el 97% de los niños en edad escolar está en la escuela. Esto quiere decir que el esfuerzo está dando sus frutos. Sin embargo, el 25% de la población de más de 15 años no sabe leer ni escribir (bajó del 30% al 25% gracias a los esfuerzos de estos dos últimos años, pero no es suficiente).

Emprender social

En la India hay una gran preocupación por las personas que están en la pobreza y las acciones vienen de todos las esferas.

El hospital oftalmológico Aravind Eye Care System, por ejemplo, fue creado por el Dr. Govindappa Venkataswamy, al sur de India. Era oftalmólogo y cuando se jubiló, a los 58 años, manifestó que no se podía jubilar porque había mucha gente ciega y con problemas de cataratas en su país. Entonces, fundó una pequeña clínica con 11 camas e invitó a su hermana y a su cuñado para que trabajaran con él.

Luego, creó una clínica con 30 camas para personas que no tenían con qué pagar un tratamiento o una cirugía, y decidió pedir un préstamo bancario para construir un primer gran hospital donde el 35% (ricos) paga y el 65% (pobres) no. Hoy, con una buena organización, médicos bien entrenados y un excelente esquema de trabajo diseñado por él, el sistema sigue dando dinero.
Más adelante construyó más hospitales, todos dotados con la última tecnología, y el quinto fue inaugurado en febrero de 2003.

Resulta que en India había muchas personas con ceguera y eran estigmatizadas: “Un ciego es una boca para alimentar, pero sin brazos para trabajar”, aseguraban. Además, habitualmente, no vivían muchos años. Así que con las cirugías se les reintegraba a la sociedad productiva y se les daba una mejor calidad de vida.

Claro, en medio de esto, el Dr. V, como se le conoce, tuvo muchas dificultades. Por ejemplo, las lentes intraoculares que sustituyen el cristalino que está opaco se importaban de E.U. a un costo de US$200 la unidad, y sus operaciones, en promedio, costaban US$20, por lo cual no podía hace todo lo que quería. Entonces, fue a Estados Unidos a buscar emprendedores sociales y apareció David Green, quien aportó su dinero, y por eso ahora se están fabricando un millón de lentes intraoculares.

Como este, hay cientos de social entrepeneurs y muchas ideas buenas que están floreciendo en India. Ustedes también han oído hablar de una persona que tengo el gran honor de decir que es mi amigo: el fundador del Grameen Bank en India, el profesor Muhammad Yunus, premio Nobel de Paz. El Grameen Bank es uno de los casos de microcrédito que se está esparciendo por India de una manera impresionante.

Así mismo, hay muchos denominados self help groups o grupos de autoayuda, que por lo general están conformados por mujeres. Estos self help groups reúnen a 20 personas para pedir préstamos a los bancos, de tal forma que para la entidad bancaria el riesgo es mucho menor. Dicen que hay más de 3 millones de self help groups en funcionamiento en India.

Por otro lado, está C. K. Prahalad, quien habló de “la fortuna en la base de la pirámide”. Y hay un caso muy interesante: en India, hacia 1991, solo había 5 millones de líneas de red fija, algo que era mínimo para la cantidad de población. Pero cuando liberaron la economía, entraron varios operadores de comunicaciones de gran categoría. Hoy día, hay 950 millones de líneas de red móvil. ¿Y por qué?, ¿A la gente le gusta hablar mucho por teléfono?, No. Tener un teléfono es estar conectado y tener la posibilidad de aumentar sus ingresos.

Un pescador, por ejemplo, en lugar de ir a la plaza a vender y pasar cinco horas con un sol muy fuerte, llama a dos o tres personas y lo vende en cinco minutos… está conectado con su teléfono móvil.

La fortuna está en la base de la pirámide y en India así lo ven. Por eso, se están adelantando investigaciones para que los pobres puedan acceder a los mismos productos que consumen las personas de estratos altos.

Los retos de la India

Todavía hay mucho en qué trabajar en mi país de origen. Aún hay un 42% de niños con desnutrición y 56% de mujeres con anemia.

Así mismo, tiene grandes desafíos en cuanto a agricultura y pesca, puesto que son sectores que necesitan mucha más inversión en la creación de cadenas de frío, irrigación y, sobre todo, en el procesamiento de alimentos. En la industria del entretenimiento también hay mucho por hacer; si bien se hacen muchos largometrajes, hay mucha imaginación por explotar.

Conclusión

De un déficit de alimentos y de reservas, hoy India tiene reservas abundantes y un superávit de alimentos. La economía agrícola pasó rápidamente a ser una pujante economía de servicios. De un crecimiento lento, pasó a tener un crecimiento económico muy rápido (9,6% en 2006); ahora disminuyó un poco pero va a retomar el mismo camino.

Algunas empresas indias que le temían a las multinacionales son ellas mismas ahora multinacionales, e incluso es uno de los pocos países fabricantes de computadores de alta tecnología. Los graduados universitarios ya no esperan un empleo; empiezan a emprender por cuenta propia, convirtiéndose rápidamente en emprendedores globales. Por último, de la actitud introspectiva y defensiva se está pasando a la autoconfianza.

Déjenme terminar con, no sé si es un chiste o una anécdota. Cuentan que, yendo de camino para el aeropuerto, en Nueva York, un emprendedor indio se detuvo en un banco; pidió hablar con el director de créditos porque quería un préstamo de US$5.000.

El hombre fue atendido por el director de préstamos, quien le dijo: “¿Quiere US$5.000? Pero usted sabe que necesitamos una garantía real para otorgar el préstamo”, a lo que el empresario contestó: “Muy bien. Aquí tiene mi coche, un Ferrari, como garantía”. Salió con los US$5.000 y se comprometió a regresar en quince días.

Y así fue. Estuvo en India y regresó a los 15 días. Pasó por el banco y devolvió los US$5.000. “¿Cuánto debo pagar de intereses?”, preguntó, a lo que el director de préstamos le dijo: “Son US$15,41 señor. Disculpe la pregunta, pero estuvimos viendo que usted es un hombre de negocios muy exitoso, ¿por qué necesitó de US$5.000?” El empresario indio le contestó: “¿Puede usted decirme dónde más puedo guardar mi coche, con seguridad, por US$15.41, durante 15 días?”.

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