No espere lo que viene, construya el futuro


 

 

 



A propósito de los acelerados cambios tecnológicos y los nuevos paradigmas que deben afrontar las organizaciones, la Revista INALDE conversó con Iván Mantilla, viceministro de Conectividad y Digitalización del MinTIC. Su óptica desde la esfera estatal confirma tendencias, cuestiona procesos y propone trayectorias.


 


 

Iván Mantilla llegó al viceministerio con una hoja de vida que además de acreditarlo para su cargo, lo califica para hablarnos de la cuarta revolución industrial. Es ingeniero de Telecomunicaciones de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga, máster en Tecnologías, Sistemas y Redes de Comunicaciones, Ph.D. en Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Valencia, España, y máster en Pensamiento Estratégico y Prospectiva de la Universidad Externado de Colombia. Sus apreciaciones acerca de cómo los directivos y empresarios colombianos deben afrontar los retos que trae la era digital, constituyen la base para asegurar que esta revolución “va mucho más allá de la tecnología... es solo una herramienta en este vasto panorama”.

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¿Cuáles son los retos que debe afrontar un líder?

IM: Para responder a esta pregunta es necesario tener en cuenta que las actividades del ser humano siguen siendo las mismas (la gente come, se divierte, consume contenidos, hace compras, sale de vacaciones, hace amigos, conoce a la pareja) y su esencia no cambia. Pero internet, con su auge, ha hecho que el ser humano consuma bienes y servicios de manera diferente.

En este sentido, vale la pena reflexionar sobre dos aspectos que resultan determinantes, tanto para las empresas como para los clientes o consumidores:

  • El ser humano ha cambiado su forma de consumir y eso ha significado que las empresas empiecen a preocuparse por ofrecer sus productos o servicios de una forma diferente.
  • La tecnología se ha vuelto, simplemente, un mediador de las actividades del ser humano. Es una herramienta, pero los fines son los mismos desde hace miles de años.

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Con base en las implicaciones de esta transformación, el viceministro destaca dos aspectos coyunturales relevantes que, por la inmersión en las dinámicas y la propia cotidianidad tecnológica, podrían obviarse con frecuencia:

IM: 1. Internet es el elemento que ha permitido materializar el concepto de globalización, pero esto ocurrió solo hace diez o quince años, gracias a la conectividad. 2. Si la puerta de acceso a la globalización es internet, también es necesario recordar que hoy la mitad de la población mundial está desconectada.

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En este panorama y con base en la premisa de que la tecnología es solo una herramienta ¿cuáles son los retos que el líder de hoy debe afrontar?

IM: Son cinco, fundamentalmente, y los agruparé y resumiré de esta manera:

  1. La tecnología es solo una herramienta, un mecanismo para crear mediación y no un factor completo e integral. Por lo tanto, el foco para los directivos, empresarios y líderes deben ser las personas y no la tecnología.
  2. En un mundo tan cambiante, donde todo depende de todo, los grandes líderes tienen que preocuparse poranalizar el entorno de manera global, 360 grados (territorial, regional, económico, cultural, político, legal). Hay que aprender a analizar a la sociedad por medio de los datos.
  3. Pensamiento prospectivo. Es importante olvidarse por un segundo de lo que va a ser el futuro, de lo que creemos será la realidad en unos años y, mejor, construir un escenario de futuro y estructurar la realidad que se construya. Hay que tratar de adaptarse a la realidad y con base en ello proponer.
  4. Liderazgo por principios. Va más allá de la microgerencia y de la constante delegación que se va haciendo corta. El liderazgo por principios consiste en formular y transmitir lineamientos y objetivos generales y dejar que cada uno fluya. La coherencia entre lo que se piensa y lo que se dice, así como el buen ejemplo son los pilares que garantizan el éxito del liderazgo por principios.
  5. Capacidad de cambiar el pensamiento de una forma muy rápida, pues si algo nos han demostrado los nuevos entornos y tendencias es que hoy podemos pensar y trabajar sobre una estrategia que mañana o, incluso esta tarde, podría resultar obsoleta.

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Para hacer frente a estos retos, la confianza se vuelve indispensable. ¿Qué recomendaciones les da a los directivos para buscarla y fomentarla?

IM: La confianza es algo que se construye, y solo se empieza el proceso cuando el líder está abierto a ello, por ejemplo, asignando una tarea, una responsabilidad o un proyecto y dejando que la gente se desenvuelva de manera natural en su trabajo.

Lo más importante en esa construcción de confianza está en reconocer que lo más probable, sin que signifique demeritar las capacidades de la persona, es que haya equivocaciones y puede haber muchas razones: porque cometió un error o porque a lo mejor tú, como líder, no diste las indicaciones correctas o tuviste fallos en tu comunicación. Cuando alguien del equipo se equivoca, se nos olvida que es probable que no hayamos transmitido el objetivo como esperábamos o no asignamos las tareas como queríamos que se realizaran. Ante esta realidad, lo más importante es asumir la responsabilidad de lo que sucedió.

Es imprescindible, además, considerar que el factor humano siempre debe ser la prioridad. Nunca debería cuestionarse a una persona del equipo que necesite tiempo para asuntos personales, como “llevar a los hijos al colegio”, “hablar cinco minutos de algún problema personal” o “pedir un consejo”.

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A propósito de la reciente aprobación del proyecto de ley que busca garantizar la plena conectividad de país, ¿qué debe esperar un directivo de este panorama y qué implicaciones tendrán los proyectos que el MinTIC impulsará?

IM: La modernización del tema tecnológico en Colombia tiene un objetivo claro: lograr que el ciento por ciento de los integrantes de la sociedad, sin importar dónde vivan, si forman parte de una minoría étnica o de lo que sea, hagan parte del entorno digital.

Esta modernización traerá consigo un fenómeno muy beneficioso para las empresas de bienes y servicios, pues cuando el ciento por ciento de la población esté conectado, nacerán más de veinte millones de nuevos clientes potenciales para sus negocios. En este momento solo 48 % de los colombianos tienen acceso a internet.

Para alcanzar el éxito en esta nueva realidad próxima para el país, es necesario entender cuáles son las necesidades y qué quiere la mitad de la población colombiana que aún no tiene acceso a internet. Los empresarios, además, deben comenzar a pensar en cómo adaptarán sus negocios y productos para que esa parte de la población que tiene poder adquisitivo bajo, se convierta en clientela, de acuerdo con modelos que tengan como premisa una verdadera responsabilidad social empresarial.

Cuando se haya alcanzado el objetivo y todas las personas en el país estén conectadas, surgirá un nuevo reto, el de garantizar que puedan consumir, como lo ha hecho el resto de la población en las últimas décadas. Para ello será fundamental el trabajo conjunto y estratégico entre los sectores público y privado.

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¿Cuáles han sido los principales aciertos y dificultades del país, del ministerio y del viceministerio a la hora de afrontar estos retos?

IM: Una de las mayores dificultades es que las políticas públicas en tecnología han tenido el foco en lo tecnológico y no en el factor humano, sociopolítico y cultural. Hasta ahí llegaban estas políticas: regalar “smartphones” o aparatos tecnológicos a las poblaciones vulnerables. Pero nuestro objetivo, hoy en día, no es llevar un cable de internet a un hogar, sino que la gente aproveche esos recursos para conseguir un empleo, por ejemplo.

El día en el que se diga: “En promedio, los hogares colombianos de estratos 1 y 2 aumentaron sus ingresos en equis porcentaje gracias a la conectividad”, ese día Colombia será un país líder digital en América Latina y en el mundo.

Además de brindarles este servicio a estas poblaciones, es necesario comenzar a descubrir qué quieren estas personas, qué les gusta, a qué se dedican, cuál es su entorno. De esta manera, se evidencia que proveerles un cable de internet es solo el 10 % del problema; el resto deben ser soluciones que no tienen que ver necesariamente con tecnología.

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En tal sentido y teniendo en cuenta estos proyectos y los acelerados cambios que se esperan ¿cuáles deben ser las principales características de los líderes que apoyan el proceso de modernización del sector TIC en Colombia, incluidos los empresarios?

IM: Son tres los aspectos fundamentales:

  1. Hay que reconocer que en un mundo digitalizado se deben entender los diferentes nichos de mercado que existen.
  2. Las empresas no deberían tratar de adaptarse a la realidad que viene, sino entender qué necesidad establecen, la construyen y sobre ella edificar los bienes o servicios que quieren ofrecer.
  3. Tener en cuenta en cualquier proyecto que el foco no es la tecnología.

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¿Cómo se deben preparar los directivos para descubrir nuevas experiencias que satisfagan a sus stakeholders en este nuevo panorama?

IM: Los directivos se deben preparar con el análisis de datos. Desde la antigüedad se lograron plasmar, se analizaron y se sacaron conclusiones. Luego llegó la imprenta y estos datos se masificaron. De esta manera, el ser humano compartió esos análisis y mejoró sus capacidades para estudiarlos. Luego, llegaron las bases de datos y se aumentó nuevamente la capacidad de recolectar y analizar. Hoy en día hay un fenómeno llamado datificación de la vida diaria y, en esencia, se refiere a ese minuto a minuto de nuestras vidas que está quedando registrado en bases de datos digitales. Es decir, en teoría, hoy tenemos potencialmente todos los datos para responder de una manera completa a las preguntas que históricamente nos hemos hecho, pues ya sabemos qué hacemos, cuándo nos levantamos, qué miramos, qué comemos, qué compramos, qué buscamos en internet, etc.

El mayor reto de los directivos es tomar esa infinidad de datos y entender qué quiere el ser humano. Por primera vez tenemos los datos para entender lo que quiere o necesita, al menos, la mitad de la población mundial, porque la otra mitad no está conectada. De esta manera, las empresas capaces de guiar su gestión utilizando la explotación de datos, son las que realmente triunfarán.

Es necesario resaltar también que hoy en día es muy importante tener un equipo multicultural, porque los datos pueden arrojar todo tipo de conclusiones y la ponderación de estas como el factor determinante para que las decisiones directivas sean asertivas.

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¿De qué manera una escuela de negocios podría ayudar al sector público para trabajar en conjunto en la construcción de estas nuevas realidades para Colombia y el mundo?

IM: Normalmente, se asocia a la persona que asiste a los programas de una escuela de negocios como un directivo a quien solo le interesa el segmento de la población que tiene el poder adquisitivo para comprar el producto o servicio que vende su organización, pero en un mundo digital, la gran habilidad consiste en entender cómo atender a ese segmento de la población que no ha estado conectado.

Asimismo, a partir de lo antes mencionado es necesario que los directivos tomen decisiones con base en la explotación de los datos, y las escuelas de negocios deben ser conscientes de la importancia de esta realidad.

Resulta esencial recordar que el éxito en esta era, en gran medida, depende de la construcción de la realidad y no necesariamente de la adaptación a ella. Sin embargo, en este y en los otros aspectos debe primar el factor humano; es lo fundamental para el desarrollo de la sociedad, independientemente de la era y las herramientas con las que se cuente.

 

- Artículo publicado en la Edición N° 53: Retos del líder 4.0. Nuevos líderes para los nuevos tiempos de la Revista INALDE -