Clara Inés Valderrama
PDD de INALDE
Después de 32 años en una misma empresa, salir no es simplemente dejar un cargo, entregar un computador o cerrar una agenda. Es comprobar, con una dureza difícil de anticipar, cuánto de la propia identidad puede quedar unido a una rutina, a una tarjeta de presentación, a una manera de ser reconocidos por los demás. En medio de ese cambio, encontrar una clave personal para volver a empezar puede marcar la diferencia.
Durante más de tres décadas de trabajo, la vida puede adquirir una estructura aparentemente clara. Hay reuniones, planes, metas, conversaciones, responsabilidades y una exigencia cotidiana que ordena los días. Se trabaja con compromiso. Se entrega lo mejor de las propias capacidades. La trayectoria parece firme, construida sobre años de disciplina, aprendizaje y lealtad.
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