Colombia tiene talento, pero aún hay un camino por recorrer en innovación: en el Índice Global de Innovación 2026 de la OMPI, el país quedó en el puesto 78 entre 139 economías. En ese escenario, INALDE abrió sus puertas a Alumnitos, una iniciativa para que jóvenes conozcan la escuela de negocios de la Universidad de La Sabana y vivan su metodología: participar, debatir y construir en conjunto. La jornada, titulada “Piensa diferente: innovación exponencial en la era de la IA”, se realizó este sábado 24 de octubre.
Luis Fernando Algarra, gerente de comunicaciones y relacionamiento, dio la bienvenida a los asistentes. “Le apostamos al futuro de manera real”, afirmó. Les dijo que, sin importar si sus metas están en la tecnología, la medicina o los negocios, este es un espacio para hacer realidad sus sueños. “A partir de hoy se convierte acá en su casa”, concluyó. El evento también contó con el liderazgo de Vivian Burgos, jefe de Servicios Alumni y Paola Rodríguez, analista de Experiencias Alumni.
¿Qué es innovar?
Hugo Díaz, profesor de INALDE, recordó que hace 30 años no existían Google, Netflix, Uber ni WhatsApp, y que hoy es un mundo en el que “innovas o te mueres”. Tras debatir con los jóvenes si el reggaetón, los influencers o los memes son innovación, planteó que la creatividad es la base, pero que innovar exige además adopción, valor y transformación. Como lecciones citó a Blockbuster, que rechazó dos veces a Netflix, y a Nokia, y como ejemplo local, a Andrés Carne de Res. Su receta: cliente en el centro, experimentar, liderazgo, cultura y la “ley de los mil días” de Peter Drucker.
Siete retos cotidianos para innovar
Los asistentes se dividieron en siete grupos, y cada uno recibió un problema real que debía entender, diseñar, iterar y presentar en una cartelera. Los retos fueron:
- Mejorar los tiempos de salida del avión cuando aterriza
- Reducir las filas en los supermercados
- Rediseñar empaques difíciles de abrir como los del queso
- Facilitar la apertura de las botellas de agua
- Comprar crispetas en el cine de forma más rápida
- Disminuir la cola en la cafetería del colegio o la universidad
- Comprar ropa y elegir la talla de manera más eficiente.
Tras las presentaciones, el profesor fue anotando algunos conceptos clave de la innovación: partir de un problema y medirlo con indicadores, explorar alternativas y apoyarse en la tecnología, mirar los extremos, ponerse en los zapatos del otro y aprender de otras industrias.
Cierre y recorrido por La Sabana
El evento terminó con la conferencia y el coloquio de Hugo Díaz, donde se retomó el papel de la IA en la innovación y el mensaje central fue: “antes, la innovación dependía de los cerebros”, pero “en el futuro, dependerá del corazón”. Para los jóvenes, la idea fue que innovar no es solo cuestión de talento, sino también de motivación y de ganas de transformar lo que los rodea.
La invitación final fue a atreverse con pasión a convertir la innovación en un nuevo “estilo de vida”. Los asistentes salieron de INALDE con esa consigna y con la visita preparada por la Universidad de La Sabana, que incluyó un recorrido y un reto con premio sorpresa.

