Daniel Villa
Executive MBA de INALDE
Conozco gerentes que se ofenden cuando reciben una presentación hecha con IA. La descartan con la misma sospecha con la que un profesor de colegio descarta una tarea copiada, convencidos de que si la persona no sufrió frente a la hoja en blanco, entonces no trabajó. Creo que están castigando exactamente lo que deberían premiar.
Si alguien de mi equipo resolvió en veinte minutos un modelo en Excel que antes le tomaba una tarde, no me está faltando al respeto; me está devolviendo una tarde. El esfuerzo nunca fue el producto. El producto siempre fue el resultado, y exigir que el resultado venga acompañado de sufrimiento es una forma elegante de pagar por horas lo que hoy se puede obtener en minutos.
