Inicio / Dirección de Empresas / Las 3F del gobierno corporativo

Las 3F del gobierno corporativo

Dirección de Empresas
22/03/2017

Existen ciertos puntos clave que determinan el éxito en el funcionamiento de un gobierno corporativo y para resolver esas dudas que surgen en el camino, el profesor de INALDE Business School y experto en este tema explica los 3 puntos fundamentales en este proceso.

Finalidad del gobierno corporativo

El gobierno corporativo es un conjunto de políticas, normas y procesos que facilitan e impulsan el control de la empresa por parte de sus órganos de gobierno, principalmente de su junta directiva.

Se trata de una figura que ha ganado mucho peso y relevancia en el ámbito empresarial porque cada día aumenta más la separación entre la propiedad de las empresas y su dirección y administración.

La junta directiva es el corazón del gobierno corporativo; este órgano posee la definición de políticas que marcan el rumbo, la orientación y dirección de la empresa mediante la toma de decisiones como una de sus principales funciones.

Esto quiere decir que un miembro de junta directiva no es un asesor que brinda consejos o recomendaciones. Es, por el contrario y a la luz del gobierno corporativo, un director de empresa que, de forma colegiada y mediante sus decisiones, genera iniciativas, conduce la organización como un todo y, sobre todo, coordina y supervisa la tarea del CEO y de su equipo directivo inmediato.

El no cumplimiento de esta función acarrea la práctica muy común y extendida en las empresas que consiste en tener juntas directivas pasivas, consejeras y, en algunos de los casos, que no se enteran de serios problemas, fraudes o riesgos que ponen en juego la estabilidad y supervivencia de la organización.

Funcionamiento del gobierno corporativo

El gobierno corporativo tiene cuatro pilares fundamentales para lograr un mejor funcionamiento: la información, la deliberación, la toma de decisiones y el seguimiento.

La información es el insumo principal del gobierno corporativo, por medio del cual las juntas directivas toman las decisiones y llevan a cabo la supervisión y el control de la empresa. La información debe caracterizarse por ser relevante, oportuna y apropiada.

La relevancia tiene que ver con que la información contenga los elementos adecuados para tomar una decisión correcta. Por otra parte, la oportunidad en la entrega de la información está relacionada con el tiempo y la antelación suficientes para su estudio y análisis, con el fin de brindar los elementos adecuados para resolver problemas de la empresa de manera integral.

La deliberación es el motor de una junta directiva porque su principal función es tomar las decisiones finales, lo cual conlleva conversación sobre la estrategia con los equipos directivos y, para ello, debe generar el contraste de opiniones, la reflexión y el diseño de escenarios alternativos a los planteamientos del CEO. Es el espacio de las opiniones inteligentes (Canals 2004).

La decisión significa que las juntas directivas no pueden quedarse en el simple debate. Por el contrario, sus deliberaciones deben conducir a una decisión que normalmente implica asignación de recursos.

La supervisión y el seguimiento son elementos que garantizan la confianza de los propietarios ante el futuro de la empresa porque aseguran que la dirección de la empresa está llevando a cabo los controles necesarios y, ante todo, que está actuando de manera diligente, leal y de buena fe.

Factores claves de éxito

El principal factor clave de éxito de una junta directiva es la adecuada coordinación entre el CEO y la junta directiva, lo que implica una relación profesional basada en el respeto y la colaboración frente a los objetivos de la empresa.

Esto quiere decir que la relación de la junta directiva y el CEO debe estar basada en la independencia y la autonomía del miembro de junta directiva, en un marco de coordinación, respeto y colaboración. La principal amenaza para el buen funcionamiento de una junta directiva es el amiguismo y, especialmente, los círculos de influencia en los que no se hacen críticas por temor a ser excluidos socialmente o por los intercambios de favores.

En conclusión, el gobierno corporativo como sistema de dirección de la empresa garantiza el impulso de la compañía, la profesionalización de la gestión y contribuye a mitigar el conflicto y el abuso de poder. Un buen gobierno corporativo es un factor de competitividad empresarial.

También puede leer sobre: ¿Cuál es su estrategia competitiva?

 

Jorge Iván Gómez,
Director del Departamento de Dirección General
INALDE Business School.