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Principios de Google que inspiran en los trabajos de hoy

General
18/06/2018

No podemos hablar de colaboración sin mencionar las herramientas que usamos dentro de Google para ser efectivos en nuestras prácticas. A diferencia de muchas organizaciones en el mundo, el correo electrónico dejó de ser para nosotros nuestra única herramienta para compartir información. En Google usamos una estrategia plural donde los documentos, hojas de cálculo y presentaciones se comparten para que muchas personas puedan aportar simultáneamente. Asimismo, todo está disponible en la nube para que todos accedamos en cualquier tipo de dispositivo y desde cualquier lugar del mundo.

Otro aspecto interesante con respecto a las nuevas tendencias radica en las instalaciones. Cualquier persona que haya entrado a una oficina de Google queda sorprendida con las zonas dedicadas para juegos o las minicocinas con comida disponible todo el tiempo y gratuita. Estas áreas buscan crear las condiciones adecuadas para crear un ambiente colaborativo donde la gente intercambie ideas y conocimiento. No se trata de altruismo. Se trata de crear los espacios adecuados para que equipos interdisciplinarios puedan compartir de forma creativa. A nadie se le ocurren buenas ideas sentado nueve horas al día en frente de un computador.

Hoy en día, casi la totalidad de las empresas tienen como uno de sus principales objetivos integrar la innovación como una fuente de valor. La transformación digital que ha dejado a grandes jugadores de la industria fuera del mercado ha alertado a todas las organizaciones. De alguna manera podríamos usar la famosa frase: “Innovar o morir “

Sin embargo, aquellos que lo han intentando se habrán dado cuenta de que innovar no es tan sencillo como parece. No se trata simplemente de recoger ideas en toda la organización. Es mucho más complejo y tiene elementos culturales muy importantes.

Uno de los primeros elementos culturales que aplicamos en Google es el de la iteración rápida. Parafraseando a nuestro gran boxeador Pambelé diríamos algo así como: “Rápido es mejor que lento”. Las ideas deben convertirse rápidamente en prototipos que permitan entender si algo funciona o no. Si va a fallar, que falle rápido y la descartamos. Si funciona, iteramos el prototipo y lo vamos refinando. Debemos procurar pequeños avances que nos den pistas no solo en el plano de lo que tenemos en mente sino también en la ejecución, la cual permite retroalimentar las ideas y, así, el panorama se vuelve cada vez más amplio.

Evidentemente, en una cultura innovadora uno de los elementos más importantes es la tolerancia al fracaso. Innovar y fracasar son harina de un mismo costal. No se puede innovar sin entender que el fracaso o el fallo es parte intrínseca dentro del proceso de innovación y es la fuente principal de aprendizaje. La innovación es una aventura. Entre más ambicioso el reto, más fallos y más obstáculos habrán en el camino. No existe alternativa.

A manera de ejemplo, en nuestro laboratorio de proyectos especiales Google X, el fracaso se retribuye. Si un proyecto de innovación fracasó es porque se llevó a término y sus participantes reciben una retribución económica.

Una de las características que hace única la forma en que trabajamos en Google es la de tomar las decisiones basándonos en la información. Siempre que afrontamos un reto, por pequeño o grande que sea, la pregunta subyacente es qué información respalda la decisión que estamos tomando. Esta forma de operar tiene muchas ventajas. Por un lado, evita caer en sesgos y prejuicios que son parte natural de las personas y, por otro, permite considerar una realidad mucha más objetiva, más allá de la intuición. Otro elemento interesante para tomar decisiones basados en información es que es posible encontrar consenso de una forma mucho más rápida. No podemos olvidar que uno de los grandes retos de las empresas es el de la convivencia de varias generaciones en sus filas, personas que tienen formas muy diferentes de ver la vida y objetivos muy diversos.  El definir un criterio objetivo en la toma de decisiones resulta invaluable.

Ahora bien, para poder convertirse en una organización “Data Driven”, o dirigida por los datos es importante tener la capacidad de recolectarlos, analizarlos y procesarlos. Esta, tal vez, es una de las falencias más grandes que hemos identificado en las empresas de la región. Muy pocas han desarrollado capacidades que les permitan, a gran escala, centralizar, representar, modelar y predecir el comportamiento futuro usando como fuente sus datos. Muy pocas han explorado el verdadero valor de sus datos y aquellas que han incursionado están en etapas muy tempranas del proceso. Asimismo, no muchas han sacado un verdadero provecho a la información que generan y se traduce en que pocas empresas cuentan entre sus empleados con científicos de datos. Esto, sin duda, va a ser uno de los grandes cambios que vamos a ver en las organizaciones en los próximos años. Cada vez más, las empresas van a ver la necesidad de integrar la información en tiempo real como un elemento central en la toma de decisiones y en la velocidad con la cual ejecutan los procesos de la compañía.

Esta es una de las misiones principales de Google Cloud: ayudar a las compañías de la región a centralizar toda su información y con técnicas de Big data e inteligencia artificial convertir esta información en tableros, reportes, indicadores, predicciones o insights que ayuden a tomar mejores decisiones más rápidamente. Sin lugar a duda, esta capacidad será una de las ventajas competitivas más importantes en los próximos años. Ayudar a las empresas a desarrollar esas capacidades se ha convertido en una de las principales prioridades de Google.

Tal vez no vivimos una era de cambios. Tal vez nos enfrentamos a un cambio de era, con una incertidumbre global sobre el futuro, retos ambientales y de sostenibilidad y un mundo cada vez más líquido y en el cual los límites, tal y como los conocíamos hace cincuenta años, ya no existen. Mucho de esto está fuera de nuestro control. Pero lo que sí está en nuestras manos es transformar las organizaciones, modernizándolas, volviéndolas más diversas, más incluyentes, explotando al máximo nuestro talento local, aprovechando la inteligencia colectiva de todos y utilizando la tecnología como un catalizador que abra nuevos horizontes.